A 16 cm sobre el suelo aparece representado lo que Obermaier identifica como “un ídolo dolménico oculado” colocado al revés. La frente con la nariz la forma un bajorrelieve semicircular de 22 cm de anchura máxima y los ojos son dos pequeñas cazoletas de 1,8 y 2 cm de diámetro. Abajo a la izquierda aparecen dos grabados que Obermaier interpreta como el pecho y los brazos del ídolo. Uno de ellos es un diseño circular con trazo en forma de arco a su izquierda. El otro está a la derecha del anterior y repite el mismo diseño aunque opuesto, con el trazo en forma de arco dirigido hacia la derecha; se encuentra incompleto al estar lascado.
El hecho de que este ídolo haya sido grabado en bajorrelieve y que se encuentre en posición invertida, lleva a pensar que la roca sobre la que se encuentra era uno de los menhires del primitivo círculo neolítico que fue reutilizado como material de construcción del dolmen. Por lo tanto esta representación tendría una cronología anterior a la del túmulo.
A 40 cm por debajo, en el extremo opuesto al ídolo, encontramos un antropomorfo de 24 cm de largo con un punto como cabeza, otro como parte superior del cuerpo y un trazo recto y vertical como parte inferior; brazos curvados, separados del cuerpo y grabados profundamente. Este grabado, a diferencia del idoliforme, si habría sido realizado en la fecha en la que se erigió el megalito.