La presencia de una arquería mudéjar en su torre, así como las características generales del edificio, han llevado a varios autores a señalar la posible existencia anterior de una Mezquita y su alminar como antecedente de la iglesia actual, que pudo ser reconstruida en el siglo XVIII (Enrique Romero de Torres - "Catálogo Monumental de España" - Provincia de Cádiz - 1934).
Es la iglesia más pequeña de cuantas existen en la trama urbana de Grazalema.
La iglesia actual está construida a lo largo del siglo XVII, de ella destaca su esbelta torre, ubicada en la parte trasera, que remata este templo de tres naves en el que actualmente no se rinde culto.
Responde a una organización basilical y testero plano, con planta cuadrada y tres naves, la central más alta y ancha que las laterales y cubiertas con bóveda de cañón. El acceso al ábside es por medio de un escalón. Esta orientado en la dirección este-oeste, presentando una fachada principal al este, ausente de toda ornamentación, en la que se abren una sencilla puerta recercada de ladrillo y tres óculos en disposición simétrica.
Lo más interesante a destacar es su torre, ubicada en la parte trasera de la fachada lateral, de caña cuadrada con sillares en las aristas y coronada con un cuerpo de campanas ochavado, de base similar y esquinas achaflanadas, en las que se yuxtaponen cuatro pilastras toscanas y arcos de medio punto enmarcados por un alfiz. Se cubre con chapitel piramidal de cuatro lados. Tiene un vano en cada una de sus caras y en la parte baja se conserva un arco morisco, de ladrillo, restaurado.
Destaca su papel de hospital de aislamiento cuando, allá por el siglo XIX, las epidemias de cólera azotaron la Sierra de Cádiz.
Actualmente, el Templo permanece cerrado al culto.