Está asentada sobre cuatro pechinas de las que emergen, enmarcados en una fuerte moldura, los cuatro evangelistas, envueltos en nubes.
La zona exterior de esa bóveda rebajada está compuesta por una serie de marcos vegetales en los que se encierran y se contienen algunas de las letanías marianas extraídas de la Sagrada Escritura.
Posteriormente, ya más en el centro, ocho ángeles músicos rodean el tondo central donde la Virgen, en una postura estática, sube a los cielos. No hay que olvidar que es precisamente la titular de la catedral, la Asunción de la Virgen.
La liturgia del 15 de agosto dice en la antífona de entrada, María es asunta a los cielos y alegran los ángeles. Nosotros también nos alegramos con María y nos alegramos de poder contemplar tanta belleza hecha en piedra.
La ha adoptado como anagrama el Conservatorio Superior de Música de Jaén.